La ingeniería genética no es una extensión de la mejora vegetal convencional (parte 1) | Observatorio OMG

20160815 La ingenieria genetica no es igual que la mejora convencionalSe dice muchas veces que “la ingeniería genética es una extensión de la mejora convencional”, que “llevamos modificando los cultivos genéticamente durante milenios”, o que “todo es transgénico”. Sin embargo, la definición de organismo modificado genéticamente es clara, y muy diferenciable del resto de técnicas utilizadas en mejora vegetal. La selección artificial (que es lo que sí llevamos haciendo durante milenios, y a lo que nadie se opone) se basa en una serie de procesos en los que, por la experiencia acumulada, sabemos que podemos confiar. Los organismos modificados genéticamente (entre ellos los transgénicos, en los que se centra todo este texto) surgen a partir de una serie de técnicas con las que tenemos una experiencia mucho más corta y que, por las razones descritas en el texto, pueden dar lugar a efectos distintos a los que se pueden esperar con las técnicas que hemos utilizado durante todos estos años.

Este es un texto escrito por Michael Hansen en 2001, cuya traducción iremos publicando en los próximos días, en seis partes. Algunos de sus argumentos han quedado obsoletos (por ejemplo, ya hace una década que se demostró que, efectivamente y al contrario de lo que se habia dicho, los genes marcadores basados en resistencia a antibióticos suponían un riesgo inasumible, por lo que su utilización es ya mucho menos frecuente), pero la información general que contiene el texto sigue siendo útil a día de hoy, especialmente a raíz de la polémica que ha resurgido en las últimas semanas.

Uno de los puntos de este texto que puede suscitar más sorpresas es el de que la inserción del gen de interés en un transgénico se realiza en un sitio al azar. En la actualidad se conocen técnicas de mutagénesis dirigida (la que más adeptos está ganando es CRISPR) que permitirían la inserción de un gen en un sitio predeterminado. Sin embargo, ninguno de los transgénicos que se ha comercializado en estos 20 años se ha obtenido de esta forma (que tampoco es a prueba de bombas, pero eso es mejor tratarlo otro día).

Nuestra postura no coincide al cien por cien con la del artículo (por ejemplo, en la valoración que hace de los cultivos obtenidos por mutagénesis aleatoria nuestra visión sería más similar a esta); en cualquier caso, nos parece un artículo excelente para comenzar a entender cómo se justifica una postura de precaución ante el uso de transgénicos en agricultura y alimentación desde un punto de vista científico.

La bibliografía publicada por el autor se adjuntará con la sexta parte del artículo, pero si tenéis mucha curiosidad podéis encontrarlas en el artículo original completo en inglés.

 

La ingeniería genética no es una mera extensión de la mejora convencional. De hecho, hay diferencias muy significativas entre ambas. Por regla general, la mejora convencional da lugar a nuevas variedades vegetales mediante el proceso de selección, y busca lograr la expresión de material genético ya presente en la especie (existen excepciones, como es el caso de la hibridación de especies, los cruzamientos amplios y la transferencia genética horizontal, pero son limitados y no afectan a la conclusión general, como se explicará más tarde). La mejora convencional utiliza procesos que se dan en la naturaleza, como la reproducción sexual y asexual. El producto de la mejora convencional amplifica determinadas características, pero estas no son características nuevas para la especie. Las características han estado presentes en el potencial genético de la especie durante milenios.

La ingeniería genética funciona fundamentalmente a través de la inserción de material genético, aunque la inserción génica debe seguirse por un proceso de selección. Este proceso de inserción no se da en la naturaleza. Una “pistola de genes”, un transportador bacteriano o un tratamiento químico o eléctrico insertan el material genético en la célula de la planta huésped y después, con ayuda de elementos génicos presentes en el constructo introducido, el material genético se inserta en los cromosomas de la planta huésped. También es necesario insertar una secuencia “promotora”, procedente de un virus, como parte del paquete, para hacer que el gen insertado se exprese. Ya sólo la utilización de una pistola de genes o una técnica similar, así como el uso del promotor viral, supondrían una diferencia muy significativa respecto a la mejora convencional, incluso aunque se intentara introducir material genético de la misma especie.

Pero además, esta técnica permite la inserción de material genético de fuentes sin precedentes. Ahora es posible insertar material genético de especies, familias e incluso reinos que anteriormente no podían ser fuente de material genético para una especie en particular, e incluso se pueden insertar genes diseñados a la carta que no existen en la naturaleza. De esta forma podemos crear lo que se pueden considerar como formas de vida sintéticas, algo que no puede hacerse mediante mejora convencional.

Resulta interesante comparar este avance con los avances que llevaron a la creación de productos químicos de síntesis durante el siglo XX. Podría decirse que la química de síntesis es una simple extensión de la química básica, y en ciertos aspectos así es. Aun así, cuando empezamos a generar nuevos químicos que no habían existido previamente en la Tierra, o que sólo habían estado presentes en pequeñas cantidades, y comenzamos a distribuirlos de forma masiva, descubrimos que muchos de estos productos, aun estando formados por los mismos elementos que los químicos “naturales”, presentaban propiedades adversas inesperadas sobre la salud y el medio ambiente. Al no haber coevolucionado con ellos durante milenios, muchos (aunque, desde luego, no todos) presentaban efectos negativos. Entre los que causaban problemas más graves estaban los PCBs y el cloruro de vinilo, que resultaron ser cancerígenos, y numerosos pesticidas organoclorados, que eran cancerígenos, tóxicos para la reproducción, alteradores hormonales, inmunosupresores, etc. Después de varias décadas de uso estos efectos causaron tal preocupación que se aprobó la Toxic Substances Control Act (Ley de Control de Sustancias Tóxicas), que requería una evaluación previa a la comercialización de productos químicos orgánicos sintéticos por parte de la EPA, que considerase efectos como la carcinogenicidad, mutagenicidad e impacto sobre la vida silvestre; también se modificó la legislación relativa a pesticidas. Hay muchos aspectos en los que estos dos avances científicos no son análogos, pero la experiencia con los productos químicos orgánicos de síntesis subraya la posibilidad de que aparezcan efectos inesperados cuando se introducen sustancias nuevas en la biosfera.

Consideraremos con mayor detalle tres formas específicas en las que la ingeniería genética se diferencia de la mejora convencional, y algunas de sus implicaciones para la seguridad. Se dice a menudo que la ingeniería genética no sólo es una extensión de la mejora convencional, sino que es más precisa y por tanto más segura. Nosotros creemos que de hecho representa un salto cualitativo respecto a la mejora convencional, y es más preciso en un aspecto pero más impredecible en otros. Debatiremos las siguientes diferencias clave y sus implicaciones respecto a la aparición de efectos inesperados: procedencia del material genético transferido / recombinación no natural, localización de las inserciones génicas y utilización de vectores diseñados para mover y expresar genes a través de la barrera de las especies. Como subconjunto dentro de esta última categoría está el uso de promotores foráneos (“interruptores” genéticos) y de genes marcadores foráneos (especialmente genes de resistencia a antibióticos). Finalmente consideraremos las implicaciones para las políticas de la FDA.

Origen: La ingeniería genética no es una extensión de la mejora vegetal convencional (parte 1) | Observatorio OMG

Anuncis

One thought on “La ingeniería genética no es una extensión de la mejora vegetal convencional (parte 1) | Observatorio OMG

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s