Glifosato: Envenenamiento a escala global

Prohiben-el-glifosato-en-el-Municipio-de-Epuyen-ChubutComo componente principal del herbicida de amplio espectro número uno en ventas Roundup y en muchos otros pesticidas, el glifosato se encuentra en todo el mundo. Pero el venenoso glifosato, del que se sospecha entre otras cosas el ser un disruptor endocrino y también el ser cancerígeno, se encuentra como residuo no sólo en el suelo, las plantas y las aguas subterráneas, sino también en humanos y en animales.

(Imagen: En América del Sur, Brasil, encontramos una frecuencia de uso de Roundup de Monsanto especialmente alta. Es el pesticida más conocido con el ingrediente activo glifosato que se acumula en el suelo, las plantas y las aguas subterráneas con terribles consecuencias.)
(Imagen: En América del Sur, Brasil, encontramos una frecuencia de uso de Roundup de Monsanto especialmente alta. Es el pesticida más conocido con el ingrediente activo glifosato que se acumula en el suelo, las plantas y las aguas subterráneas con terribles consecuencias.)

Muchas investigaciones y estudios internacionales muestran que este principio activo omnipresente es peligroso. Hasta ahora, las autoridades han enfatizado con regularidad que el glifosato es inocuo. En 2015, se volverá a evaluar la autorización para su uso en la UE.

En la década de los 70, la corporación de EE.UU. Monsanto patentó el ingrediente activo glifosato y lo puso en el mercado en 1974 como el herbicida no selectivo Roundup. Cuando la patente caducó, otras compañías químicas como Syngenta (Touchdown) y Dow Agro Science (Durango) desarrollaron herbicidas con glifosato.

La página web Sustainablepulse ha publicado recientemente un artículo sobre el glifosato “El mercado de glifosato se concentra, con los cuatro mayores actores propietarios de una participación superior al 50%. Algunos de los principales fabricantes de glifosato son Monsanto Company, Nufarm Ltd., Syngenta AG., DowAgroSciences LLC, E.I. du Pont de Nemours and Company, Zhejiang Xinan Chemical Industrial Group Company, Ltd., Jiangsu Good Harvest-Weien Agrochemical Co. Ltd. y Nantong JiangshanAgrochemical & Chemicals Co.Ltd., entre otros”.

Según un nuevo informe de mercado publicado por Transparency Market Research, “El Mercado de glifosato para cultivos genéticamente modificados y convencionales – Análisis Global de la Industria, Tamaño, Acciones, Crecimiento, Tendencias y Pronóstico 2013 – 2019”, el mercado mundial de los herbicidas de glifosato fue valorado en 5,46 billones US $ en 2012 y se espera que alcance 8,79 billones US $  en 2019, creciendo a una tasa compuesta anual del 7,2% durante el período proyectado de 2013 a 2019. En términos de volumen, la demanda del mercado mundial de glifosato fue de 718,6 kilos toneladas en 2012.

La industria agrícola utiliza glifosato sobre todo en el caso de plantas modificadas genéticamente, que son resistentes al veneno. El uso del herbicida en la agricultura se ha duplicado en tan sólo unos años y sigue aumentando rápidamente, sobre todo en América Latina, donde hay crecimiento generalizado de la soja GM. En Argentina, por ejemplo, en 2010 fueron ya aplicados alrededor de 200 millones de litros a 19 millones de hectáreas de soja Roundup-Ready. Según ha informado la página web Sustainable Pulse, los cultivos transgénicos representaban el 45,2% de la demanda total de glifosato en 2012.

Por otra parte, la demanda de glifosato para los cultivos convencionales ha aumentado considerablemente como resultado de la expansión de las actividades agrícolas mundiales insostenibles. Se espera una mayor adopción de los cultivos transgénicos tolerantes al glifosato, principalmente en las economías emergentes de Asia Pacífico y América Latina para impulsar el mercado de glifosato en los próximos seis años. Además, se cree también la creciente demanda de sistemas de cultivo de labranza cero para impulsar el mercado de glifosato. Sin embargo, se espera que la rápida evolución y aparición de malezas resistentes al glifosato, junto con regulaciones estrictas sobre el uso de agroquímicos, en especial en Europa, pongan trabas al crecimiento del mercado durante el período de pronóstico.

Absorbida por las partes verdes de la planta, el glifosato, mata la planta entera. Las plantas que han sido apropiadamente modificadas genéticamente no mueren, aunque los residuos del veneno y aditivos tóxicos y productos de descomposición permanecen en las plantas, el suelo y el agua.

El glifosato absorbido puede afectar la asunción de nutrientes tanto de las plantas cultivadas como de las plantas resistentes al glifosato y conducir a una mayor susceptibilidad a las plagas y a la disminución del rendimiento.

(Imagen: El maíz de cultivo en el estado federal de Paraná en Brasil).

Los productores de maíz GM (genéticamente modificado) en América del Sur se quejan cada vez más del fracaso de sus cosechas debido a plagas que, a pesar de ser duchadas con veneno, se están desarrollando rápidamente.

Por otra parte, las malas hierbas se adaptan: actualmente cada vez son más los agricultores en el medio oeste de los EE.UU. que están luchando contra las llamadas super- malas hierbas que no son afectadas por el ingrediente activo tóxico – ya hay más de 20 super malas hierbas. Según el Ministerio de Agricultura, en 2013, 28.000 hectáreas de tierras de cultivo fértiles ya se vieron afectadas.

En el caso de las personas y los animales, el impacto catastrófico del glifosato, sus aditivos y productos de descomposición tóxicos son, sin embargo, mucho peor. “Laboratorios y estudios epidemiológicos han confirmado que el  Roundup y el glifosato plantean riesgos de salud y ambientales graves, incluida la posible perturbación endocrina (hormonal), muerte celular, daño al ADN, cáncer, defectos congénitos y trastornos neurológicos. Algunos de estos efectos tóxicos son observados a dosis bajas y realistas que se pueden encontrar como residuos en los alimentos y en los cultivos de piensos así como en el agua potable “, dice sustainablepulse.com.

Particularmente en América del Sur, por ejemplo, en Argentina, con su enorme área de soja transgénica, la población rural está expuesta al herbicida sin prácticamente ninguna protección, ya que los campos de soja transgénica son rociados por aviones. El resultado son malformaciones y cánceres que se atribuyen al uso del glifosato. De 2000 a 2009 la tasa de cáncer en niños se ha triplicado y los casos de abortos involuntarios y defectos de nacimiento han aumentado casi en un factor de cuatro, de acuerdo con los informes de las organizaciones no gubernamentales. Pero el glifosato está en todas partes: las personas están expuestas al glifosato a través de alimentos contaminados, agua y aire, a menudo como resultado de la aplicación del herbicida a los campos. Esto no sólo es el caso de las zonas rurales donde cultivos modificados genéticamente Roundup-Ready se cultivan a gran escala. Los herbicidas a base de glifosato son ampliamente utilizados por las autoridades municipales en las carreteras, aceras, y en los parques públicos y caminos escolares. También es ampliamente utilizado por los jardineros. Roundup, glifosato y sus residuos se han detectado en muestras de leche materna, en la sangre de mujeres embarazadas, en la orina, la lluvia, la comida y el agua subterránea (sustainablepulse.com).

En los últimos años, diversas investigaciones y estudios han llamado la atención en todo el mundo sobre los peligros del glifosato y han descubierto restos del veneno en los seres humanos y los animales. En junio de 2013, la ONG medioambientalista alemana BUND en cooperación con su organización umbrela Amigos de la Tierra publicó los resultados de una investigación a escala europea de los residuos de glifosato en los seres humanos. Las pruebas en 182 personas revelaron la presencia de glifosato en la orina de los habitantes de las grandes ciudades en 18 países de Europa, y en Alemania el 70% de las muestras estaban contaminadas. Este descubrimiento fue seguido por una campaña de llamamiento, en una carta abierta, al Ministro Federal de Agricultura Christian Schmidt para prohibir el glifosato.

Es un hecho el que estudios del Roundup y otras formulaciones de herbicidas de glifosato vendidas y utilizadas demuestran que estas son más tóxicas que el ingrediente glifosato aislado. Sin embargo, el glifosato solo, se testa en las pruebas de seguridad a largo plazo para las autorizaciones regulatorias, informa Sustainablepulse.com. La seguridad, dosis de exposición a Roundup establecida por los reguladores no se basa en pruebas objetivas-actualizadas. Así que las regulaciones actuales no protegen a nadie.

Por ejemplo, el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos (Bundesinstitut für Risikobewertung BfR) considera diversos estudios una y otra vez y los resultados terribles de las investigaciones, pero por lo general sigue criticándolos de no científicos y reitera en la seguridad del ingrediente activo glifosato.

Al igual que en el caso de la primera publicación del estudio “Los principales pesticidas son más tóxicos para las células humanas que sus principios activos declarados” por el equipo francés de científicos alrededor del Prof. Gilles-Eric Séralini de la Universidad de Caen, en el otoño de 2012, cuando el estudio fue re-publicado en la primavera de 2014 (véase nuestro informe anterior), el Instituto Federal de nuevo concluyó que “la publicación no tiene ninguna importancia para la actual reevaluación del glifosato en la UE.” La re-evaluación se hará en 2015.

(Imagen: El Prof. Gilles-Eric Séralini considera que los aditivos de los plaguicidas y los productos de descomposición, en particular, son extremadamente peligrosos)

Desde 1996, soja GM resistente al glifosato ha sido utilizada como forraje en Europa, y cada año alrededor de 36 millones de toneladas se importan como proteínas para alimento de animales. Al consumir los huevos, la leche y la carne absorbemos glifosato o el mucho más tóxico aditivo seboamina polietoxilada (POEA) y el producto de descomposición AMPA. El estudio Séralini evidencia que la seboamina sola y en combinación con el glifosato puede causar cáncer. En Alemania, 70 productos que contienen glifosato están autorizados actualmente, 41 de ellos también para su uso en el hogar y el jardín.

En 2002, el glifosato fue autorizado para su uso en la UE por diez años. Los datos utilizados en el momento fueron suministrados exclusivamente por la industria. La re-evaluación se produjo en 2012, pero se pospuso hasta 2015, presumiblemente para dar tiempo a la industria para llevar a cabo nuevos estudios de acuerdo con los estándares científicos, ya que, de acuerdo con la nueva Directiva de la UE-Pesticidas 1107/2009, la “literatura gris” (proporcionada por la industria) ya no está autorizada para la evaluación. La documentación de la industria con frecuencia no cumple con los estándares científicos. Aunque existen valores umbral para el glifosato que son aplicables en toda la UE, no existe un sistema de control eficaz para garantizar su cumplimiento.

Fuente: www.organic-market.info
Artículo original: http://www.organic-market.info/web/Know_How/Glyphosate/219/0/0/17423.html
Autora: Karin HeinzeTraducción: Montse Mulé

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